“Spot” está diseñado con cámaras y sensores de movimiento que permitirán la vigilancia por parte de los funcionarios sobre el número de personas en un determinado lugar.

Con el objetivo de hacer respetar el distanciamiento social para evitar el incremento de casos de coronavirus, las calles de Sigapur son escenario de la presencia de perros robóticos que vigilan que dicha medida se cumpla entre los transeúntes.

El robot de aspecto y movilidades caninas ha hecho noticia no solo porque se trata de una novedad en la gestión por controlar los casos de COVID-19 en el mundo, sino porque hace recordar a la serie futurista Black Mirror.

Esta tecnología, llamada “Spot”, permite que se transmitan mensajes grabados previamente para que quienes transiten en las principales calles de Singapur guarden al menos dos metros de distancia.

No todo queda en esa función. Spot tiene cámaras y sensores de movimiento para brindar información precisa a los funcionarios de gobierno sobre la cantidad de personas reunidas en un determinado lugar.

Las pruebas han comenzado esta semana en un parque conocido de Singapur. El Departamento de Parques Nacionales de Singapur continúa evaluando el funcionamiento de Spot a fin de abastecer a más lugares de dicho dispositivo.

Este sistema de vigilancia se suma a los 30 drones que posee el gobierno de Singapur para vigilar que se cumplan las medidas de distanciamiento social y frenar el avance del coronavirus en el país.

El peso del dispositivo es de 30 kilos y cuenta con 17 articulaciones para su correcto y eficaz funcionamiento. Fue diseñada por la compañía estadounidense Boston Dynamics.

Fuente: Diariocorreo